Con esta tia madurita – la juguera.

He abierto un puesto en el mercado de mi barrio y contrate a una señora para que haga los jugos. Pero resultó que esta madurita era bien puta y en vez de preparar ricos jugos para mis clientes, lo único que tenía en mente era sacarme todo el jugo de mis bolas. Un día accedí a sus coqueteos y fuimos a un telo donde me hizo un rico golo golo y nos pusimos a cachar toda la noche.