Gozando con mi perra en la pose de perrito.

Me invitaron a una pollada en San Martin de Porres y ahí conocí a una flaquita recontra positiva con la que me metí unos agarres bravos. Cuando la fiesta terminó me ofrecí a acompañarla a su casa en la Av. Perú y ella me invitó a pasar porque no había nadie. Una vez dentro ella se quedo calatita, se puso en cuatro y me pidió por favor que la clave bien duro y sin parar.