Mi alumna me pide pichula a gritos.

Me fui a dar clases privadas de matemáticas a una jovencita pero nunca imagine que la nena iba a estar tan buena y que además sería bien regalona. Yo no podía dejar de mirarle las tetas a la bandida y en un momento no nos aguantamos mas y la metí al al cuarto de su casa y la empecé a tirar en perrito. Ella estaba bien caliente y me pedía que se lo haga rápido porque sus padres estaban por llegar.