Mi vecinita muy cachonda y puta, se viste de colegiala.

Las ganas de querer follar de mi vecinita eran más que notorios, así que ni corto ni perezoso, en cuanto pude me la lleve a un telo y la puse en cuatro patas, lo mejor es que pude montar una cámara oculta y con eso quedo grabado para la inmortalidad, lo rico que le revente la papita.

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