Tirando conputa en el telo de San Miguel

Estaba en pindinga y decidí llamar a una prostituta que anunciaba en un diario. La cité en un telo de San Miguel y al rato llegó. Era bien culona y tenía una cara de pendeja única. De inmediato me hizo un golo golo y se quitó la ropa para que le haga una sopa. Luego se puso en perrito y me pidió que la clave.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.