Una cachada anal inolvidable.

Fui a un hotel con mi flaca de Santa Anita por mi cumpleaños y ella me dijo que mi regalo era poder gozar de su culo por primera vez. Al comienzo le empecé a dar por la papita pero cuando la vi bien arrecha decidí que era momento del anal. Yo le pedía que abra sus nalgas y yo la penetraba bien duro por su chico mientras ella gritaba de placer.

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